foto J. Cajina
El procurador para la defensa de los derechos humanos, Omar Cabezas.
El procurador nicaragüense para la defensa de los derechos humanos, Omar Cabezas, se declaró ayer a favor de la existencia de familias lideradas por parejas de homosexuales, segmento de la población que amenaza con divulgar hoy el nombre de los diputados que practican “la diversidad sexual”.
Según Cabezas, el Estado debe reconocer las “familias homoparentales (homosexuales) en el Código de la Familia que se encuentra en discusión” en la Asamblea Nacional.
El procurador se pronunció de esa forma ante los diputados, ayer, cuando rendía un informe de su gestión en el año 2011.
“El no reconocimiento de la familia homoparental riñe con el principio de igualdad y no discriminación establecidos en nuestra Constitución y en los instrumentos internacionales que Nicaragua ha suscrito”, insistió.
La comunidad de homosexuales en Nicaragua se opone al nuevo Código de la Familia por establecer que ese núcleo está integrado por la unión entre un hombre y una mujer, pero no por la convivencia entre dos personas del mismo sexo.
Los homosexuales alegan que la Constitución asegura en su artículo 27 la igualdad ante la ley para todas las personas, pero los opositores a la integración de una familia por personas del mismo sexo argumentan que la Carta Magna establece en su artículo 72 que el núcleo familiar solo puede ser establecido por parejas heterosexuales, es decir una mujer y un hombre.
Organizaciones de homosexuales anunciaron que hoy, jueves, divulgarán el nombre de los diputados que practican la diversidad sexual, pero que en la Asamblea Nacional se oponen a la existencia de familias lideradas por personas del mismo sexo.