El reajuste salarial hecho a los altos funcionarios del poder ejecutivo por parte del Mandatario Daniel Ortega Saavedra, no tiene tanto impacto en la economía ni beneficia a la mayoría de habitantes de la nación, porque no incide significativamente en relación a otras partidas presupuestarias, dijo Alejandro Alemán del Centro Humboldt.
Señaló que este reajuste salarial tiene un beneficio más ético que beneficioso, puesto que simboliza menos ganancias de los funcionarios públicos, sin embargo, en cuanto sirva para la disminución de la pobreza, será bien visto por la sociedad civil.
Sobre el programa “Hambre Cero” que ejecutará el gobierno de Nicaragua no se dice donde se priorizará a los más desafortunados, enfatizó. Agregó que sólo “existe un discurso” que no funcionará si no se toman medidas urgentes para cumplir los acuerdos firmados a nivel internacional para reducir los niveles de pobreza.