El congreso brasileño aprobó ayer jueves castigos con prisión para aquellos involucrados en cualquier proceso de producción y distribución de pornografía infantil que ha corrompido a miles de menores y promovido la trata de personas, no sólo en el Brasil sino que en Hispanoamérica.
El anteproyecto fue elaborado por una Comisión Especial del senado que investigó sobre el uso del internet para la divulgación pornográfica de menores. Organizaciones religiosas de este país calificaron de “victoriosa” la decisión tomada por los congresistas.
''Esta fue una victoria para todos los niños de Brasil'' dijo el pastor evangélico Magno Malta, Presidente de la Comisión investigadora y principal precursor que establece fuertes leyes de cárcel a los pedófilos.
Entre los castigos está de cuatro a ocho años de prisión a los que producen, reproducen, fotografíen o graben en cualquier medio imágenes de niños o adolecentes sosteniendo sexo explícito, al igual para aquellos que incitan a los niños a participar en escenas sexuales.
La ley actual únicamente castiga a quién aparece con los menores en las imágenes sexuales o pornográficas.
La nueva ley deberá ser aprobada por la Cámara de Diputados para que pueda entrar en vigencia. El nuevo reglamento refiere a que el castigo aumentará un tercio si el adulto involucrado es pariente, profesor, guía o tiene alguna autoridad sobre el infante.
La distribución de material pornográfico por fotografías, videos u otros medios, será castigado con penas de hasta tres a seis años de prisión, y se establecen castigos a los proveedores de internet que permitan el abastecimiento y difusión de tales imágenes, según la ley.