Presidente egipcio Hosni Muabrak. (foto ansa)
EL CAIRO.- El presidente egipcio Hosni Muabrak dijo que no se presentará en las próximas elecciones a realizarse en septiembre próximo y que hará un pasaje de poder pacífico a quien sea electo por el pueblo.
Además, el mandatario anunció que la Constitución será modificada en lo que hace a la duración del mandato presidencial y el poder ejecutivo.
Mubarak dijo también que trabajará durante su mandato para proceder a las reformas necesarias incluso en lo que se refiere a los artículos de la constitución sobre la candidatura a las presidenciales.
La policía egipcia debe proteger a la gente y a los ciudadanos, dijo el presidente en un discurso transmitido en directo por la televisión del estado egipcio.
"Quiero pedir a la policía que cumpla su papel protegiendo a los ciudadanos con corrección, respetando sus derechos, libertades y dignidad", agregó el mandatario.
"Pido a la autoridades de control y a las fuerzas de seguridad tomar cuanto antes las medidas necesarias para detener a los que están fuera de la ley y que han causado desórdenes y actos de sabotaje en los últimos días".
Hosni Mubarak "no escucha la voz del pueblo" y la modificación de la Constitución es una "broma", dijo Mohammed El Baradei.
El líder de la oposición comentó así el discurso del presidente egipcio a la cadena de televisión Al Arabiya.
"No habrá ningún vacío de poder si Mubarak se va", agregó el Premio Nobel de la Paz.
En tanto, tras escuchar el discurso de Mubarak la multitud de manifestantes presente en plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, le gritaba al presidente que se fuera.
Más de 2 millones de personas participaron en El Cairo en las protestas para reclamar la renuncia del presidente, Hosni Mubarak, y cientos de miles lo hicieron en otras ciudades del país.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos volvió a reclamar una "transición ordenada" y, según trascendió, el propio presidente, Barack Obama, le hizo saber a su colega egipcio que Washington no verá con buenos ojos que se presente para un nuevo mandato, tras treinta años en el poder.