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La iglesia católica de Nicaragua realizó actividades previas a la semana santa en el cual exhorta a su feligresía para evitar el aborto, según se desprende de manifestaciones de reacción en contra del aborto terapéutico, cuya norma que tenía más de un siglo de existencia desde la época del liberalismo del siglo XIX, fue anulado por los diputados de todas las tendencias en el año 2006.
La jerarquía católica nicaragüense realizó manifestaciones en contra del aborto con frases de Juan Pablo Segundo en el cual destacaban en sus mantas la siguiente frase: “Nunca puede legitimarse la muerte de un inocente, abortar es matar”, según se leía en la Catedral Metropolitana de Managua, la capital de Nicaragua en Centroamérica.
También se decía en otra manta colocada en el altar mayor del templo principal de los católicos nicaragüenses lo siguiente: “Humanae vitae, estoy vivo” y se presentaron representaciones teatrales para evitar entre los jóvenes la expansión del uso y consumo de alcohol y drogas que conducen al suicidio.
Por otro lado, El secretario general de la Conferencia Episcopal, Monseñor Silvio Báez, llamó a la ciudadanía a disfrutar con "prudencia" la Semana Santa y participar de las actividades religiosas. Recomendó evitar el exceso de bebidas alcohólicas y la alta velocidad en las carreteras para evitar tragedias.
"Debemos ser prudentes en estos días, erradicar todo aquello que contradice el verdadero espíritu de la Semana Santa, el exceso de alcohol, alta velocidad en las carreteras, actos de violencia, irracionalidad que nos pueden dominar. Tratemos de vivir una Semana Santa serena y pacífica, sobre todo, los invito a vivir una Semana Santa en la Fe, es una semana para recordar el memorial del amor redentor y para celebrarlo en la iglesia, vivámoslo en la Iglesia de Jesucristo, no es una simple semana de descanso", dijo a un medio local.
Por su parte, el Cardenal Miguel Obando y Bravo, recomendó practicar la solidaridad y participar de las actividades religiosas en los distintos lugares. Además, "dedicar en los misterios de la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo que nos redimió no con obras ni plata, sino con sangre del poder inmaculado". "Yo creo que todos los señores obispos y sacerdotes están insistiendo en asistir a misa”, dijo el Cardenal Emérito.