
El primer ministro británico, Keir Starmer, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (Stefan Rousseau/Pool via REUTERS)
LONDRES / BRUSELAS / NUEVA DELHI – En una carrera contra el reloj para salvar la frágil tregua en Oriente Medio, la Unión Europea (UE) y el Reino Unido han lanzado una exigencia conjunta a Irán y Estados Unidos: la firma inmediata de un acuerdo de principios que consolide el reciente acercamiento diplomático. La demanda europea busca no solo un alto el fuego indefinido, sino la reapertura urgente del Estrecho de Ormuz, cuya interrupción ha provocado la mayor crisis energética mundial desde la década de 1970.
Garantías por escrito y seguridad nuclear
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha condicionado cualquier pacto a la obtención de “garantías sólidas” por parte de Teherán. Von der Leyen subrayó que la reapertura del estrecho y la libertad de navegación son requisitos innegociables, exigiendo medidas verificables para frenar el enriquecimiento de uranio iraní, que actualmente se encuentra a un paso técnico del nivel armamentístico.
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, instó al restablecimiento del tránsito comercial “sin condiciones ni restricciones”. Londres y Bruselas coinciden en que solo un compromiso formal y por escrito evitará que la región vuelva a caer en una guerra total, especialmente tras reportes de que la tregua actual se encuentra en “soporte vital”.
Optimismo cauteloso en Washington y Nueva Delhi
A pesar de la retórica belicista de los últimos días, han surgido señales de progreso. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció desde Nueva Delhi que podrían producirse “buenas noticias” en cuestión de horas sobre el diálogo bilateral. Según Rubio, el avance se centra en un esquema para abrir completamente el estrecho a cambio de concesiones críticas en el historial nuclear de la República Islámica.
Sin embargo, el presidente Donald Trump mantiene una postura de máxima presión. Este sábado, el mandatario confirmó que está revisando los detalles finales de una propuesta junto a sus negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner, pero advirtió que la posibilidad de lograr un acuerdo o de hacer “volar por los aires” a Irán sigue siendo de un “50/50”. Trump ha cancelado sus compromisos del fin de semana de Memorial Day para tomar una decisión definitiva, posiblemente antes del domingo, sobre si lanza una “operación militar decisiva” para poner fin al conflicto que inició el pasado 28 de febrero.
Beijing y Pakistán: El último recurso de la mediación
Mientras Washington delibera, el epicentro de la diplomacia se ha desplazado de Teherán a Beijing. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha mantenido contactos con potencias regionales mientras el primer ministro de Pakistán visita China para coordinar una propuesta final.
El portavoz iraní, Esmaeil Baqaei, admitió que persisten “diferencias profundas” en materia nuclear, mientras que los mandos militares de Irán advierten que han aprovechado las seis semanas de tregua para reconstruir sus fuerzas armadas y están listos para una respuesta “aplastante” si Trump reinicia las hostilidades.
La comunidad internacional observa con vilo si esta presión europea logrará que se firme un documento verificable que detenga la escalada, en un contexto donde el Brent superó los 126 dólares por barril y millones de toneladas de fertilizantes esenciales para la siembra global permanecen bloqueadas en el Golfo.