Christa Pike, que actualmente tiene 50 años, fue condenada a la máxima pena por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado luz verde a la ejecución de Christa Pike, la única mujer condenada a la pena capital en el estado de Tennessee, revocando la suspensión impuesta ese mismo día por un tribunal inferior.
A última hora, el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito autorizó suspender la ejecución, al considerar necesario detener el proceso para evaluar un escrito presentado de forma urgente por su defensa. En ese documento, los abogados sostenían que en el juicio original no se tomó en cuenta su historial de abusos y de negligencia sexual durante su infancia.
La oficina de Jonathan Skrmetti, fiscal general de Tennessee, recurrió de inmediato al Tribunal Supremo del país, y en su apelación describió el asunto como una “cuestión técnica”. Así, la mayoría conservadora de la corte, que previamente se había negado a intervenir en la cuestión, autorizó la ejecución.
De infancia violenta a crimen pasional
Pike, que actualmente tiene 50 años, fue condenada a la máxima pena por el brutal asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995. Según la acusación, la víctima fue atraída con engaños a una zona boscosa, donde sufrió torturas y perdió la vida a manos de Pike —que tenía 18 años en el momento de los hechos— y de su novio de aquel entonces, bajo la sospecha de que Slemmer intentaba quitarle a su pareja.
La condenada ha expresado remordimiento por el crimen cometido. Fue diagnosticada y tratada en prisión por trastorno bipolar y de estrés postraumático, dos condiciones que, según sus abogados, contribuyeron a su violencia.













