Canelo/Golovkin La otra mentira

0
200 años de salir adelante con optimismo

Canelo demostró que no es un espejismo. Su talento y creciente avance en lo técnico supera cualquier apoyo desmedido a su carrera. Álvarez aquieto esas dudas de marketing prefabricado desafiando a un endemoniado golpeador y destructor establecido en una categoría superior llamado Gennady Golovkin.

Es auténtico su pulimento e innegable que se ha hecho mejor boxeador con el paso del tiempo. La disciplina con que el tapatío ha encarado el deporte de los puños, depurando cualidades y dotes boxísticas le ha permitido esclarecer y escalar peldaños. Hay que legitimar la calidad de Saúl de una vez por todas.

Poniendo en clara perspectiva mi trasparencia para con un peleador de capacidad examinada y aprobada con alta calificación, diré que triple G nos sirvió como un barómetro para medir la cercanía y advenimiento del próximo soberano y dueño del trono boxístico -aunque todavía no es su hora-

Ni yo escribiré como García Márquez ni el público congregado en el MGM era una masa amorfa. Su desacuerdo con el cuerpo arbitral quedó clarísimo al abuchear la entrevista de HBO a Canelo. Conste que era su paisano, además se celebraba el grito de independencia mexicana.. Nada de eso consiguió nublar lo que vieron los aztecas. Al gentío nadie lo engaña, ni siquiera ese leviatán con cara de niño guapo llamado Oscar de la Hoya, un astuto Belcebú manejando como a una marioneta todo ese circo, superando y por mucho al de Floyd Mayweather/Connor McGregor….

Canelo nos mostró que con el juego de cintura acompañado de las cuerdas como soporte de su estrategia, el poder de triple G se vio disminuido.. Gennady en cambio apretó en los tiempos medios de cada round, lanzó más golpes y fue un caza pelea constante de principio a fin, hecho que para mí le da una victoria cerrada pero clara.

No comparto que los golpes de poder sean determinantes si son escasos a fin de cuentas se trata de acumular puntos y triple G lo consiguió. La tarjeta de Adalaide Byrd 118/110 es un descalabro, atenta con la bien andanza del boxeo. Esa puntuación subyace en una mentira, porque Canelo jamás ganó 10 rounds y ese puntaje lo indica.

Lo que si quedó en HD y en los pergaminos sagrados del boxeo fue la entrega tesonera, con intercambios quiebra quijadas excepto la de ambos. La valentía de Saúl frente a un claro favorito, esa persecución del kazajo aun recibiendo bombas como en el round diez, esas manos mueve montañas liquidan a cualquier mortal menos a él.

Las imágenes del video en tres visualizaciones me arrojan que Golovkin apretó la tuerca con más ahínco, su preparación física le dio para semejante maratón y debió haber sido el ganador.

Se nos viene la revancha, ese móvil obscuro que tejió el Golden Boy para engrosar sus arcas manchando un boxeo apoteósico. Canelo se graduó, lo registró frente a un Golovkin duro de matar como Bruce Willis, eso es innegable.

*Los Ángeles California. USA