
Los cuatro astronautas seleccionados para la misión —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
La NASA tiene previsto lanzar la misión Artemis II hoy 1 de abril, como parte de un ambicioso programa que busca, según subraya Jared Isaacman, administrador de la agencia espacial estadounidense, cumplir con la visión del presidente Donald Trump de “regresar a la Luna” para “esta vez, quedarse”. Se trata de la segunda de las cinco fases planificadas.
Los cuatro astronautas seleccionados para la misión —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— han llegado este viernes a Florida para iniciar la fase final de preparación. Será la primera misión tripulada en más de 50 años que se aleje del entorno cercano a la Tierra con destino a la Luna.
Sin embargo, el vuelo no culminará en alunizaje: la nave Orion, impulsada por el cohete Space Launch System, orbitará alrededor de nuestro satélite. El regreso del ser humano a la superficie lunar requerirá de dos misiones más en el marco del programa Artemis.
El Space Launch System (SLS) es el cohete superpesado de la NASA concebido como columna vertebral del programa Artemis. Se trata del único vehículo capaz de lanzar, en un solo vuelo, la nave tripulada Orion y una carga masiva directamente hacia la Luna.

La Luna detrás del cohete Artemis II en una plataforma de lanzamiento móvil en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, durante un ensayo el 1 de febrero de 2026.
Las primeras dos fases
El objetivo principal de la misión Artemis II consiste en probar de forma integral todas las etapas del viaje tripulado, incluido el acercamiento y el retorno lunar. La misión anterior, Artemis I, completada en 2022, validó sistemas clave, aunque sin tripulación a bordo.
Durante la misión Artemis I, la cápsula Orión presentó fallos en su escudo térmico al reingresar a la atmósfera, con grietas y desprendimientos en su capa protectora. Aunque no se detectaron problemas graves, los fallos representaban un riesgo significativo para misiones tripuladas.
La primera versión del SLS voló sin tripulación en la misión Artemis I. Fue, ante todo, una prueba de calificación del sistema. En el ámbito operativo, el paso de Artemis I a Artemis II implicó cambios en los procedimientos y en las pruebas integradas. Para la misión Artemis II se refinó la misma configuración y se ‘humanizó’ por completo.
La presencia de tripulación en la misión Artemis II, que durará 10 días, permitirá evaluar en condiciones reales los sistemas de soporte vital y otros elementos esenciales para la seguridad humana en el espacio profundo, lo que supondrá un hito decisivo en el programa.