Condenan a prisión al rey de las droguerías de Alemania y a sus hijos

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Stuttgart (Alemania) – El propietario de la desaparecida cadena de droguerías Schlecker, en su día una de las principales de Alemania, y sus dos hijos fueron condenados hoy por la Justicia alemana en un caso de fraude relacionado con la quiebra de sus negocios, que llegaron a emplear a unos 50.000 trabajadores.

A Anton Schlecker, de 73 años, el tribunal regional de Stuttgart le impuso una pena de dos años en régimen de prisión condicional y una multa de 150 euros diarios durante 360 días al entender que en todo momento fue consciente de la inminente bancarrota que se cernía sobre su empresa, por lo que desvió millones de euros que, de otro modo, habrían tenido que ser usados para pagar a los acreedores.

A sus dos hijos, Lars y Meike Schlecker, les condenó a dos años y nueve meses y a dos años y ocho meses de cárcel, respectivamente, entre otros delitos, por fraude.

Los dos herederos dirigían la filial LDG a través de la cual Schlecker gestionaba toda su logística. Es por este motivo que la Justicia parte de la base de que los hermanos no solo contribuyeron a perpetrar la quiebra de la empresa, sino que también intentaron ocultar la situación de números rojos y cometieron desfalco.

La cadena alemana de droguerías Scklecker, -con filiales en España, Italia y Portugal, entre otros países-, se declaró insolvente en enero de 2012.

Hasta poco antes de su hundimiento, la empresa familiar era la número uno en el segmento de droguerías de Alemania, pero en su última etapa empezó a verse ahogada por las deudas, superada por competidoras como Rossmann y dm.

Schlecker empleaba a unas 30.000 personas en Alemania y a otras 17.000 en el extranjero, la mayoría de ellas mujeres.