Exsubsidiaria de Nestlé en EE.UU. es obligada a cesar actividades por agotar los glaciares de la Sierra Nevada

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Dada la alarmante sequía en California, la empresa fue conminada a reducir sustancialmente su actividad de embotellado de agua de montaña

Una antigua subsidiaria de Nestlé en EE.UU. recibió de las autoridades de California una orden de ‘cese y desista’ (suspender actividades y no reanudarlas sin autorización expresa), dirigida a impedir su excesiva extracción del agua de glaciares en la cordillera de Sierra Nevada.

Aunque las cimas de esa formación montañosa siguen estando cubiertas de nieves perennes, su capa glaciar retrocede de año en año, al tiempo que la mayor parte de ese estado se ve cada vez más sumida en una profunda sequía. Según estimaciones difundidas este miércoles por varios medios locales, el 96,5 % del territorio de California está viviendo una sequía de moderada a extraordinaria en estas semanas, en comparación con el 36 % en 2020, que fue históricamente el peor año en términos de incendios forestales.

Entre tanto, Nestlé Waters North America, la empresa en cuestión, vendió el año pasado cerca de 220.000 metros cúbicos de agua embotellada proveniente de fuentes del Bosque Nacional San Bernardino que alimentan el río Santa Ana.

La compañía alegó en 2017, y lo reiteró con posterioridad en su disputa con las autoridades, que sus derechos sobre un arroyo en la zona se remontan al siglo XIX, cuando primero las adquirió una empresa y luego fueron transferidos a otra y esta fue absorbida posteriormente por Perrier, la conocida marca que terminó en manos de Nestlé en 1992. La propia subsidiaria de Nestlé fue vendida a comienzos de este año a dos grupos de inversión privados, que continúan el negocio hídrico a una tasa de cientos de metros cúbicos por semana, según cálculos que cita el sitio web Ars Technica.

Al dictar este 23 de abril su orden de ‘cese y desista’, la Junta de control de los recursos hídricos del estado acusó a esta compañía de violar las cuotas, normas y recomendaciones establecidas en 2017 y 2018 para la toma de agua de los arroyos y cimas de alta montaña. El documento advirtió a los gerentes acerca de posibles multas de hasta 1.000 dólares por día si no reducen su actividad a volúmenes bastante diferentes a los actuales.

Si la junta estatal del agua tiene éxito en la defensa de su exigencia, es posible que la antigua subsidiaria de Nestlé solo tenga derecho a hacerse con menos de 9.000 metros cúbicos de agua al año, muy lejos de los casi 220.000 que declaró el año pasado. La empresa tiene 20 días para apelar la orden y solicitar una audiencia.