El jefe del Mando Central de EE.UU. confiesa que los talibanes ofrecieron a Washington hacerse cargo de la seguridad de Kabul hasta su retirada

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El general Frank McKenzie y otros altos funcionarios se reunieron con Abdul Ghani Baradar en Catar el día que los talibanes tomaron el control de la capital afgana
200 años de salir adelante con optimismo

El comandante del Mando Central de EE.UU., el general Frank McKenzie, ha confirmado que se reunió con los dirigentes del movimiento talibán* en Catar el día en que esa organización islamista tomó el control de Kabul, y que ellos ofrecieron dejar que el Ejército estadounidense se haga cargo de la seguridad de la capital afgana hasta el 31 de agosto, informa el diario The Hill.

En una audiencia del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense, celebrada este miércoles, McKenzie dijo que el 15 de agosto mantuvo una conversación en Doha con Abdul Ghani Baradar, actual vice primer ministro de Afganistán. El general aclaró que el propósito del encuentro era para «transmitirles un mensaje» de que no interfieran en la retirada de las tropas estadounidenses.

Respecto a la propuesta de los talibanes, McKenzie comentó que aceptar tal oferta no estaba en sus instrucciones y que no contaba con los recursos para emprender esa misión. A la pregunta de los legisladores sobre si dicho ofrecimiento fue transmitido al presidente Joe Biden, el general respondió que no lo sabía, pero que él se lo comunicó a sus superiores. Indicó que el enviado de EE.UU. para Afganistán, Zalmay Khalilzad, también estuvo presente en esa conversación.

«Tenemos dos opciones»

La prensa estadounidense informó a finales de agosto pasado que McKenzie y otros altos funcionarios se habían reunido en Doha con Baradar el día en que los talibanes tomaron el control de Kabul. «Tenemos dos opciones para lidiar con esta situación: ustedes [el Ejército de EE.UU.] asumen la responsabilidad por la seguridad de Kabul o deben dejarnos ese trabajo a nosotros», habría dicho el actual vice primer ministro afgano al comandante del Mando Central.

McKenzie respondió que el objetivo de las tropas norteamericanas era evacuar a los ciudadanos estadounidenses y afganos vulnerables, y que para ello necesitaban el aeropuerto de Kabul. Las partes acordaron que EE.UU. controlaría la terminal aérea hasta el 31 de agosto, fecha en la que Washington y sus aliados debían completar su retirada de Afganistán.