
El Nobel de la Paz que tanto anhela Trump.
Donald Trump afirmó este jueves que María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, viajará la próxima semana a Washington y que “espera saludarla”. Cuando el entrevistador de Fox News, Sean Hannity, le comentó que la líder venezolana se había mostrado dispuesta a compartir el galardón con él, el mandatario estadounidense respondió: “Sería un honor”.
Sin embargo, la Fundación Nobel advirtió que el reconocimiento no es transferible, lo que truncaría una vez más los deseos del republicano de hacerse con el premio.
“Un Premio Nobel no puede ser revocado, compartido ni transferido. Una vez anunciado, la decisión es válida para siempre”, señala el comunicado, que cita los estatutos de la Fundación Nobel y el testamento de Alfred Nobel.
“Ninguno de los comités que conceden premios en Estocolmo y Oslo ha considerado jamás revocar un premio una vez concedido”, recordaron.
No obstante, los organizadores señalaron que ello no impide que el Comité siga de cerca los futuros esfuerzos de los galardonados, aunque no exprese ni sus preocupaciones ni sus aclamaciones.
La obsesión de Trump por reibir el Premio Nobel
El mandatario ha expresado abiertamente su deseo de recibir el Nobel de la Paz, atribuyéndose el mérito de haber puesto fin a varios conflictos en todo el mundo el año pasado.
“Recuerden […] que puse fin a ocho guerras yo solo, y Noruega, miembro de la OTAN, insensatamente eligió no darme el Premio Nobel de la Paz”, se quejó este miércoles el inquilino de la Casa Blanca.