
Los feligreses en la bajada de Santo Domingo de Guzmán.
Ayer 31 de julio 2026 a las 10:30 de la mañana, fue bajada de su altar , la diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán que permanece un año en la iglesia de Santo Domingo de las Sierritas, ubicada al sur de Managua, la capital de Nicaragua en Centroamérica.
La imagen es adorada masivamente, y es la más pequeña de las figuras de santos católicos con 20 centímetros de largo. La actividad religiosa sigue una práctica donde se baja a la pequeña representación de Santo Domingo y luego es llevada en un recorrido hasta la capital Managua en la iglesia que lleva su nombre. Ahí permanece desde el 1 al 10 de Agosto para luego regresar a su altar en La iglesia de Las Sierritas el 10 de Agosto.

Esa costumbre se realiza desde el año 1885, por miles de creyentes católicos. Según el finado sacerdote jesuita Ignacio Pineda, denominó las fiestas de Santo Domingo en su libro así titulado de “Religiosidad popular”. Nació de una anterior costumbre ancestral que tenían los indígenas de adorar al Dios Xolot, Dios de las cosechas.
Entre el 1 y 10 de Agosto los indígenas bajaban de las Sierritas de Managua al lago de Managua, también conocido como lago Xolotlan para agradecer al Dios Xolot por las cosechas del año. La colonización española a los indígenas suplantó al Dios Xolot por la Imagen de Santo Domingo de Guzmán.

Cada año es bajada y adorada su imagen por los creyentes católicos. Permanece en Managua , capital de Nicaragua, durante 10 días en la iglesia de Santo Domingo de la capital nicaragüense. Es la fiesta folklórica y religiosa de los Managuas más importante y tradicional.