
Chips de Nvidia.
El estricto bloqueo tecnológico impuesto por Estados Unidos para limitar la capacidad de desarrollo de China en el campo de la inteligencia artificial ha sufrido una importante brecha interna. Por primera vez en la historia de la industria de semiconductores, un empleado del fabricante estadounidense Nvidia ha sido acusado formalmente en Taiwán de contrabandear chips avanzados de IA hacia el territorio continental chino, según reveló una investigación del Financial Times.
La Fiscalía del distrito taiwanés de Keelung presentó cargos contra nueve personas, entre las que figuran empleados del fabricante de servidores Super Micro Computer. De acuerdo con los investigadores del caso, un alto directivo de Nvidia establecido en Taiwán, de apellido Zhang, operaba como la “figura central” de un esquema clandestino que comercializaba ilegalmente servidores de IA de alta gama a clientes chinos.
La operación investigada involucraba específicamente 130 servidores B300, uno de los modelos insignia de la empresa que está equipado con semiconductores avanzados, ampliamente utilizado para entrenar modelos de IA y sujeto a severos controles de exportación de EE.UU.
La batalla por la hegemonía tecnológica
Este caso pone de manifiesto la feroz competencia global por los semiconductores avanzados. Ante la creciente popularidad de los modelos de IA chinos entre empresas y usuarios debido a su bajo coste y alto rendimiento, las autoridades estadounidenses intentan contener a las compañías del país asiático mediante sanciones y severas restricciones.
Esta política agresiva de control de exportaciones coincide con la narrativa de Washington de sostener su posición global, descrita por figuras políticas como el senador Marco Rubio bajo la premisa de que Estados Unidos sigue siendo “la única superpotencia mundial, el país más poderoso de la Tierra”
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Sin embargo, Pekín ha demostrado capacidad de adaptación frente al cerco norteamericano. Las firmas chinas no solo se encuentran desarrollando la producción doméstica de sus propios chips, sino que también logran sortear el bloqueo accediendo de forma remota a centros de datos equipados con semiconductores avanzados de Nvidia ubicados en diversos países del Sudeste Asiático.
El procesamiento judicial de Zhang expone la vulnerabilidad de las propias corporaciones de Silicon Valley frente a las redes de suministro informal que alimentan la infraestructura tecnológica de China.