Planeta intensifica esfuerzos contra pérdida de suelos y ecosistemas que amenaza seguridad alimentaria y la biodiversidad

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La degradación de la tierra ha reducido la productividad del 23% de la superficie terrestre mundial, arriesgando más de $577 mil millones de cultivos mundiales al año

San José, 04 de junio de 2021. La pérdida de suelos y ecosistemas pone en peligro la seguridad alimentaria y la biodiversidad en todo el mundo, al tiempo que la pandemia provocada por el virus del Covid-19 afecta el bienestar de millones de personas. Ante esto, los países intensifican sus estrategias para alinear esfuerzos de protección de suelos con una rápida recuperación de la pandemia y así garantizar la supervivencia, a largo plazo, de las personas y el planeta.

En esta línea, Costa Rica será el anfitrión este año de la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la celebración de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) que tiene lugar anualmente el 17 de junio. La cita de este año busca promover que individuos, hogares, comunidades y los países tengan una mejor relación con la naturaleza, mientras se logra la recuperación del covid-19.

“La pandemia evidenció lo mucho que necesitamos nuestros bosques, zonas secas, humedales y otros ecosistemas terrestres, para la alimentación, la economía verde, el ecoturismo y como barrera contra los fenómenos climáticos extremos. En Costa Rica, nuestros extraordinarios bosques tropicales son un recurso natural limitado y de gran valor que no podemos descuidar. Con motivo del Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, insto a que hagamos un gran esfuerzo por restaurar nuestras tierras. Todos tenemos un papel que desempeñar, porque a todos nos incumbe el futuro de nuestro planeta”, expresó Andrea Meza, ministra de Ambiente y Energía de Costa Rica.

La protección de los ecosistemas y los suelos contribuye a una recuperación sostenible, pero también evita pandemias futuras. La crisis provocada por el Covid-19 tiene su raíz común en la explotación del medio ambiente, al igual que la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, explicó la ministra Meza, quien señaló que son crisis interconectadas que deben abordarse de manera integral.

La pandemia ha sido una devastadora pero oportuna llamada de atención para el mundo, al demostrar que si seguimos abusando de la naturaleza, nuestras economías y sociedades sufrirán -como en un efecto cascada-, nuevas oleadas de crisis.

Por lo anterior, las acciones de la CNULD, este año, se centran en la transformación de las tierras degradadas en tierras sanas mediante la inversión inteligente y sostenible de los fondos de recuperación post covid. A través del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), Costa Rica liderará esfuerzos globales para alentar a las comunidades, el sector privado y los países a mejorar su relación con la naturaleza.

“La restauración de las tierras degradadas contribuye a la resiliencia económica, a la creación de empleo, al aumento de los ingresos y a una mayor seguridad alimentaria; ayuda a recuperar la biodiversidad y permite capturar el carbono atmosférico que calienta la Tierra, disminuyendo así el efecto del cambio climático. Nos orgullece trabajar con socios globales en esta tarea tan urgente”, aseguró la ministra.