
Primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
JERUSALÉN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que su país ha logrado la destrucción del programa nuclear y de misiles de Irán tras una serie de ataques militares coordinados con Estados Unidos.
En un extenso video publicado en sus redes sociales, Netanyahu declaró: “La campaña no ha terminado, pero ya podemos decir claramente que hemos conseguido logros históricos. Hay gente que dice que no hemos logrado nada, pero hemos conseguido enormes logros”.
El mandatario explicó que el régimen iraní había avanzado en su intento de rodear a Israel mediante alianzas con grupos como Hamas en Gaza, Hezbollah en Líbano, el régimen de Bashar al-Assad en Siria, milicias en Irak y los hutíes en Yemen. Según Netanyahu, estos grupos, junto con Teherán, buscaban “asfixiar” a Israel, pero la ofensiva militar israelí revirtió ese escenario: “Querían estrangularnos, y ahora somos nosotros quienes los estrangulamos. Nos amenazaban con la aniquilación, y ahora luchan por su supervivencia”.
Netanyahu destacó que el inicio de los ataques directos contra territorio iraní marcó un punto de inflexión, al superar el temor histórico a operar en el espacio aéreo del país persa. “Fuimos los primeros en romper la barrera del miedo, el miedo a actuar en Irán misma”, remarcó.
El primer ministro precisó que la decisión de lanzar la ofensiva se tomó tras recibir inteligencia que indicaba que Irán estaba a punto de transformar uranio enriquecido en armas nucleares y avanzar hacia la producción masiva de misiles. “Dos amenazas existenciales que debíamos eliminar de inmediato”, describió.

Imagen satelital de archivo que muestra un techo nuevo sobre un edificio previamente destruido en el sitio nuclear de Isfahán, Irán (PLANET LABS PBC/vía Reuters)
En la primera fase, Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones nucleares clave, incluidas las de Fordow, con bombarderos B-2. Netanyahu reveló que también eliminaron a doce de los principales científicos nucleares iraníes, desarticulando la cadena de mando del programa atómico.
En una segunda fase, tras nueva inteligencia sobre la reactivación del programa, Israel atacó nuevamente, eliminando a ocho científicos adicionales e inutilizando el reactor de agua pesada de Arak, la infraestructura de centrifugación y una planta de producción de uranio. “Irán no tiene ahora una sola planta de enriquecimiento activa y la mayor parte de su capacidad de fabricar misiles ha desaparecido”, sostuvo.
Netanyahu también mencionó la eliminación de figuras centrales del régimen iraní y de sus fuerzas armadas, incluyendo al líder supremo Ali Khamenei y su reemplazante, el ministro de Defensa, el jefe de Estado Mayor y altos mandos de la Guardia Revolucionaria y la Fuerza Quds. Además, se destruyeron cuarteles, centros de mando, instalaciones industriales, la mayor planta de gas, depósitos de combustible, puentes, líneas ferroviarias y fábricas de armamento.
En el plano regional, el primer ministro resaltó la creación de “zonas de seguridad profunda” en Gaza y Líbano, y la destrucción de gran parte del arsenal de Hezbollah. Anunció que Líbano ha acudido a Israel para iniciar negociaciones directas, con dos condiciones: el desarme de Hezbollah y un acuerdo de paz duradero.
Netanyahu subrayó la estrecha cooperación con la administración de Donald Trump y reiteró que la relación bilateral alcanzó niveles sin precedentes. Concluyó defendiendo la legitimidad de las acciones tomadas: “No ahorramos esfuerzos ni recursos para salvaguardar la existencia de Israel”.