
Donald Trump brindadndo declaraciones.
Donald Trump se ha mostrado “insatisfecho” con la última propuesta iraní para llegar a un acuerdo con Estados Unidos.
“Entonces, [los iraníes] quieren cerrar un acuerdo, pero no estoy satisfecho con él, así que vamos a ver qué pasa”, señaló ante la prensa este viernes.
Cuando se le preguntó si enviaría otra delegación a Pakistán para las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, tras la cancelación del viaje la semana pasada, Trump respondió: “Sentimos un gran respeto por Pakistán e Islamabad, y un enorme respeto por el primer ministro y el mariscal de campo. Están colaborando con nosotros. Siguen colaborando con nosotros”.
“Pero el viaje es muy largo y estamos haciendo todo lo posible en cuanto a negociaciones en este momento”, agregó el presidente, al describir las llamadas telefónicas.
“Han avanzado pero no estoy seguro de que lleguen a la meta. Hay una tremenda discordia. Tienen serios problemas para llevarse bien en Irán”, dijo también Trump. “El liderazgo está muy fragmentado. Hay dos o tres grupos, tal vez cuatro. Y es un liderazgo muy desorganizado. Dicho esto, todos quieren llegar a un acuerdo, pero están todos perdidos”, señaló.
También afirmó que no está “contento” con España ni con Italia porque, a su juicio, ambos países verían con buenos ojos que Irán obtuviera un arma nuclear.
“No estoy contento con Italia ni con España. Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, señaló.
Más temprano, el régimen de Irán presentó una nueva propuesta para conversaciones con Estados Unidos a través del mediador Pakistán, informó la prensa estatal iraní.
“La República Islámica de Irán entregó el texto de su última propuesta de negociación a Pakistán, como mediador en las conversaciones, el jueves por la noche”, informó la agencia oficial de noticias IRNA, sin ofrecer detalles del contenido de dicha propuesta.
Entretanto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció esta jornada nuevas sanciones contra el sector financiero iraní, dirigidas contra tres casas de cambio extranjeras de Irán y a sus compañías fachada, en el marco de la operación de presión económica denominada ‘Furia Económica’.
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), estas casas de cambio facilitan en conjunto miles de millones de dólares en transacciones de divisas cada año. Washington sostiene que, dado que Irán liquida principalmente sus ventas de petróleo en yuanes chinos, estas entidades desempeñan un papel “crítico” al convertir esos ingresos en monedas más fácilmente utilizables por las Fuerzas Armadas iraníes y por sus socios y grupos aliados.