
Imagen de un barco carguero de granos. Foto Magnific
La empresa importadora israelí Zenziper decidió detener la descarga de un carguero que, según diversos reportes, transportaba grano presuntamente extraído de territorios ucranianos ocupados por Rusia.
El gobierno de Ucrania reaccionó positivamente a la decisión y aseguró que es reflejo de los esfuerzos diplomáticos emprendidos. El canciller Andrii Sybiha declaró: “Es también una señal clara para todos los buques, capitanes, operadores, aseguradoras y gobiernos: no compren grano ucraniano robado. No formen parte de este delito”.
De acuerdo con la compañía, “a la luz de las circunstancias”, se vieron obligados a retrasar la descarga, por lo que “el proveedor ruso del cargamento de trigo tendrá que encontrar otro destino para descargarlo”.
El buque Panormitis, con bandera de Panamá, había ingresado recientemente a la bahía de Haifa, en Israel, y permanecía a la espera de atracar. Sin embargo, datos de seguimiento indican que ahora se aleja del puerto, sin que se conozca su destino final.
Autoridades ucranianas señalaron que el carguero transporta miles de toneladas de trigo y cebada, y advirtieron que Kiev “seguirá de cerca este buque en particular”, alertando sobre cualquier operación en la que participe.
El caso ha intensificado las tensiones diplomáticas entre ambos países, luego de que Ucrania solicitara formalmente detener la embarcación. Por su parte, autoridades israelíes han indicado que no han recibido pruebas suficientes y han acusado a Kiev de realizar “diplomacia de Twitter”.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura adicional por parte de las autoridades involucradas, mientras el incidente continúa generando repercusiones en el ámbito internacional.