
Imagen referencial de tropas de Rusia. Foto FreePik
MOSCÚ.- El intento del gobierno de Vladimir Putin de bloquear Telegram y las VPN ha provocado una interrupción masiva en el sistema bancario ruso, sin lograr reducir significativamente el uso de la plataforma de mensajería.
Según reportes de medios internacionales, el 3 de abril se registraron fallas generalizadas en bancos como Sberbank, VTB y T-Bank, afectando pagos con tarjeta, cajeros automáticos y transferencias. Las restricciones impuestas por Roskomnadzor, el regulador ruso de internet, afectaron direcciones IP vinculadas a servicios financieros.
Pavel Durov, fundador de Telegram, afirmó a través de su canal que más de 65 millones de rusos continúan accediendo diariamente a la aplicación mediante VPN y servidores proxy, y que más de 50 millones envían mensajes cada día. Durov calificó el fenómeno como una “Resistencia Digital”.
El bloqueo se intensificó desde el 1 de abril, con el objetivo declarado de redirigir a los usuarios hacia aplicaciones estatales como Max. Sin embargo, especialistas en ciberseguridad señalan que la estrategia ha generado daños colaterales significativos, incluyendo cortes selectivos de internet móvil en 83 regiones.
Durov recordó que una medida similar en Irán solo aumentó el uso de herramientas de evasión. “El gobierno esperaba migraciones hacia apps de vigilancia, pero solo consiguió que millones adoptaran VPN”, señaló.
Además de Telegram, el gobierno ruso ha intensificado las restricciones sobre otras plataformas extranjeras, como WhatsApp, y ha ordenado a las aplicaciones limitar el acceso a usuarios de VPN antes del 15 de abril, con multas de hasta 30.000 rublos para quienes las utilicen.
A pesar de los esfuerzos de control, Telegram sigue siendo una de las principales fuentes de información y coordinación en Rusia, incluso siendo utilizada por militares en el conflicto con Ucrania.