Documentos judiciales revelan que la reclusa sufrió quemaduras, ampollas e hinchazón en los brazos; la defensa denuncia que el equipo de ejecución administró una segunda dosis sin corregir las fallas en las vías intravenosas.

Christa Pike permanece inconsciente, intubada y conectada a un respirador artificial en un hospital de Nashville, tras sobrevivir al fallido intento de ejecución por inyección letal del pasado miércoles 30 de septiembre. Así lo informaron sus abogados defensores en una nueva presentación judicial divulgada por The New York Times y medios locales.
De acuerdo con los escritos citados por la agencia Associated Press (AP), el equipo médico del centro asistencial trabaja intensamente para mantener con vida a la reclusa de 50 años y eliminar de su organismo las dos dosis de pentobarbital que le fueron administradas. El cuadro clínico de Pike es de extrema gravedad, presentando hinchazón, quemaduras y severas ampollas en los brazos.
“Christa sigue en estado crítico y recibe atención médica por las devastadoras consecuencias de los sucesos del miércoles por la noche”, lamentaron sus representantes legales a través de un comunicado.
Infiltración en los tejidos y administración de una segunda dosis
Según detalla la documentación presentada ante los tribunales, los abogados consideran que fallas en el acceso venoso provocaron que la sustancia química ingresara —de forma total o parcial— en los tejidos de los brazos de Pike en lugar de alcanzar el torrente sanguíneo. La defensa remarcó que las autoridades estatales y los jueces habían sido advertidos formalmente sobre estas posibles complicaciones con meses de anticipación.
El recurso judicial denuncia además que, en lugar de detener el procedimiento o subsanar el colapso de la vía intravenosa, el equipo de ejecución procedió a preparar y aplicar una segunda serie de jeringas de pentobarbital, lo que habría ocasionado los severos daños cutáneos e internos que padece la paciente.
Trasfondo del caso
Pike fue declarada culpable en 1996 por la tortura y homicidio en 1995 de su compañera de estudios Colleen Slemmer, un crimen cometido cuando la imputada tenía 18 años y en el que también participaron su novio, Tadaryl Shipp, y su amiga Shadolla Peterson. Tras permanecer casi tres décadas en el corredor de la muerte, Pike estaba programada para convertirse en la primera mujer ejecutada en el estado de Tennessee en más de 200 años.













