
Un grupo de soldados de los EEUU. Foto FreePik
WASHINGTON.- Estados Unidos estaría preparando una posible operación terrestre en Irán que podría iniciarse en las próximas semanas, según estimaciones de fuentes republicanas del Congreso citadas por el periodista Alex Ward, del Wall Street Journal. “Se está planeando una operación terrestre en Irán y podría comenzar pronto”, escribió Ward en su cuenta de X este miércoles.
De acuerdo con información del Wall Street Journal, el Pentágono ya ha comenzado a reforzar su presencia militar en la región. Miles de marines y paracaidistas adicionales han sido trasladados a Oriente Medio, y se espera que un buque con miles de efectivos pase al control del Mando Central de Estados Unidos, responsable de las operaciones en la zona.
Actualmente, alrededor de 50.000 soldados estadounidenses se encuentran desplegados en Oriente Medio. Además, el Pentágono planea enviar 3.000 efectivos de élite de la 82ª División Aerotransportada, una unidad especializada en lanzamientos paracaidistas sobre territorio hostil con el objetivo de asegurar aeródromos e infraestructura crítica.
Ante esta situación, Irán ha intensificado las defensas en la isla de Jarg, un enclave estratégico en el noreste del Golfo Pérsico por donde transita cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní.
En las últimas semanas, las autoridades iraníes han colocado minas antipersona y anticarro alrededor de la isla, incluso en las zonas costeras, y han reforzado sus defensas con sistemas portátiles de misiles tierra-aire (MANPADS). Estas medidas se toman ante el temor de un posible intento estadounidense de tomar la isla por la fuerza, ya sea mediante una operación anfibia o terrestre.
Fuentes de la administración del presidente Donald Trump han señalado que se estudia la posibilidad de ocupar Jarg como medida de presión para obligar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz. Sin embargo, tanto funcionarios como analistas militares advierten de los altos riesgos que conllevaría una operación de este tipo, incluyendo la posibilidad de sufrir un elevado número de bajas entre las fuerzas estadounidenses.