Washington inutiliza las embarcaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria tras ordenar la evacuación de las tripulaciones; Teherán responde con un ataque con misiles contra instalaciones estadounidenses en Jordania.

En una importante escalada de las operaciones militares en la región, Fuerzas de Estados Unidos atacaron e inutilizaron cinco buques petroleros pertenecientes a una red comercial multimillonaria que, de acuerdo con el Comando Central estadounidense (CENTCOM), servía para financiar directamente a la Guardia Revolucionaria de Irán y a sus milicias aliadas.
El operativo aeronaval se concentró en dos puntos estratégicos. Cuatro de las embarcaciones —identificadas como Kaviz, Charminar, Horizon 1 y Riesco— fueron alcanzadas en aguas del Golfo de Omán. Por su parte, un quinto buque, el Derya, fue neutralizado en las inmediaciones de la isla de Kharg, considerada el principal centro neurálgico de exportación petrolera iraní y punto histórico de salida para aproximadamente el 90 % del crudo de ese país.
Estrategia de presión sin ataque directo a la infraestructura
Previo al impacto, las fuerzas estadounidenses ordenaron la evacuación completa de las tripulaciones a bordo, procediendo posteriormente a inutilizar los buques. Las autoridades confirmaron que no se ejecutaron operaciones de desembarco ni combates terrestres durante la acción.
Washington presentó esta ofensiva como una respuesta directa a los recientes ataques con misiles perpetrados por la Guardia Revolucionaria contra un buque de guerra estadounidense. La maniobra evidencia una clara estrategia militar: asfixiar las fuentes de ingresos financieros de Teherán destruyendo su flota de transporte sin bombardear de forma directa la terminal petrolera de Kharg, sobre la cual EE.UU. no ejerce control. No obstante, las fuerzas norteamericanas ya habían destruido previamente las instalaciones militares ubicadas en la isla, conservando la infraestructura de hidrocarburos intacta como una poderosa herramienta de presión geopolítica.
Respuesta iraní y riesgo de escalada regional
La reacción de Teherán no se hizo esperar. Como contraofensiva, Irán lanzó una ráfaga de misiles contra instalaciones militares de Estados Unidos emplazadas en Jordania, reactivando las alarmas ante una eventual espiral de violencia regional en un conflicto que “comienza a pasar factura en la Casa Blanca” en medio de las tensiones bélicas.













