Trump exige a Ucrania detener los ataques a refinerías rusas y llama a cambiar a Zelensky

El mandatario estadounidense vincula las incursiones contra la infraestructura petrolera de Moscú con la escasez global de combustible, mientras la UE critica el levantamiento de sanciones y Kiev denuncia un mortal bombardeo en Zaporizhzhia.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó públicamente a Ucrania la sustitución de su mandatario, Volodimir Zelensky, por un líder dispuesto a negociar el fin de la guerra. La exigencia se produjo tras vincular los ataques ucranianos contra refinerías petroleras rusas con el incremento en los precios del diésel y el encarecimiento del costo de vida a nivel global.

Durante una comparecencia ante la prensa en la Casa Blanca, el gobernante estadounidense sostuvo de forma tajante que “es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente” que acepte poner fin al conflicto armado.

“Haz lo que quieras, pero no ataques las refinerías”

Trump afirmó que previamente había autorizado a Kiev a efectuar acciones militares contra Moscú, pero subrayó que fijó un límite estricto respecto a las instalaciones energéticas. “Le dije que hiciera lo que quisiera contra Rusia, pero que no atacara las refinerías”, reveló al referirse a sus conversaciones con Zelensky, agregando en tono crítico: “Más le vale que pare de una vez”.

El mandatario justificó su postura argumentando que el suministro ruso de gasóleo es crucial para el mercado internacional y que las incursiones ucranianas están provocando un desabastecimiento generalizado. “Le dijimos: ‘Haz lo que quieras con Rusia, pero no ataques el gasóleo, porque hay un gran problema, una gran escasez. ¿Y qué hace él? Va y ataca el gasóleo”, enfatizó el presidente.

Acuerdo de suministro con Moscú y duras críticas de la UE

La presión de la Casa Blanca sobre el gobierno de Kiev coincidiö con la concreción de un entendimiento entre Washington y el presidente ruso, Vladimir Putin, para reactivar el flujo de combustible ruso hacia el mercado estadounidense y otros destinos internacionales. El acuerdo estipula el envío inmediato de 300.000 toneladas de diésel, seguidas de 500.000 toneladas durante el mes de noviembre, un millón adicional en una fase posterior y tres millones más en el corto plazo.

La medida desató el rechazo inmediato de la Unión Europea. La alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, advirtió que la flexibilización de las restricciones beneficia económicamente al Kremlin. “La suspensión de las sanciones al diésel ruso proporciona a Moscú más ingresos para financiar la guerra. Este no es el momento de bajar la presión sobre Rusia, y Europa no lo hará”, manifestó a través de un comunicado.

La respuesta de Kiev y el trasfondo electoral en EE.UU.

Por su parte, el presidente Volodimir Zelensky vinculó de forma directa el entendimiento entre Washington y Moscú con un reciente bombardeo ruso contra edificios residenciales en Zaporizhzhia, que dejó un saldo de 17 muertos —entre ellos tres niños— y 16 heridos. Zelensky sostuvo que la relajación de la presión internacional es interpretada por el Kremlin como un aval para prolongar la invasión.

El giro en la retórica de la Casa Blanca se produce en un momento de tensión política interna en Estados Unidos, con miras a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Las encuestas de opinión reflejan una ventaja de aproximadamente siete puntos a favor del Partido Demócrata, impulsada en gran medida por la molestia ciudadana ante el alza en los precios de la gasolina y la inflación.

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