La nueva ley de sanciones contra Rusia e Irán podría convertirse, en la práctica, en un poderoso ‘garrote arancelario’ contra China e India, con el riesgo de que parte del golpe termine recayendo sobre la propia economía estadounidense.

Este miércoles, la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó un proyecto de sanciones “infernales” contra Rusia e Irán, así como contra terceros países que mantengan vínculos económicos con ellos. La iniciativa salió adelante por 262 votos a favor y 159 en contra.
Ahora el proyecto llegará al escritorio de Donald Trump y solo faltará su firma para que entre en vigor.
Aunque algunos medios presentan la medida como un drástico endurecimiento de la política de Washington hacia Moscú, en la práctica uno de sus principales efectos será poner en manos de Trump una nueva arma arancelaria que podrá utilizar contra sus rivales comerciales, principalmente Pekín y Nueva Delhi.
¿De qué trata realmente este proyecto?
La iniciativa contempla sanciones contra dirigentes rusos, instituciones financieras, el sector energético y la denominada flota en la sombra. Muchas de estas restricciones, sin embargo, se suman a medidas que llevan años en vigor.
Pero uno de los elementos clave del proyecto es que entrega a Trump, de facto, un nuevo ‘garrote arancelario’.
La medida otorga al presidente una amplia capacidad para elevar los aranceles sobre las importaciones procedentes de grandes economías que compran energía rusa, entre ellas China e India.
El texto permite al representante comercial de Estados Unidos establecer aranceles de entre el 0 y el 100 % sobre productos procedentes de los mayores compradores de petróleo y gas natural rusos. La lista puede ser revisada periódicamente, ampliando así el alcance potencial de la medida.
Esta disposición adquiere especial importancia después de que la Corte Suprema de EE.UU. privara al presidente de una de las principales bases legales que había utilizado para imponer aranceles unilateralmente. En febrero, el alto tribunal dictaminó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional no otorga al mandatario autoridad para imponer tarifas aduaneras.













