El presidente de EE.UU. eleva la presión sobre Teherán al margen de la Asamblea General de la ONU, mientras la Guardia Revolucionaria iraní advierte que responderá ante cualquier ataque a su territorio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una abierta advertencia militar contra el complejo subterráneo de la montaña Pickaxe, en Irán, señalando que Washington atacará de inmediato el emplazamiento si sus sistemas de inteligencia detectan movimientos o actividad sospechosa en el lugar.
La declaración se produjo en el marco de una reunión en Nueva York con representantes de países de Oriente Medio y miembros del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico, celebrada al margen de las sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
“Puede que tengamos que hacer volar el monte Pickaxe. No estamos viendo mucha actividad ahí, pero si la vemos, lo haremos volar inmediatamente”, afirmó el mandatario estadounidense durante un discurso en el que volvió a enfatizar los esfuerzos de su Administración para impedir que el régimen de Teherán desarrolle armamento nuclear.
Contactos diplomáticos y ultimátum de la Casa Blanca
Las nuevas amenazas ocurren en paralelo a los contactos diplomáticos que ambas naciones mantienen en busca de una salida al diferendo. Trump confirmó que sus asesores Steve Witkoff y Jared Kushner sostuvieron un encuentro con representantes iraníes, calificando la reunión como “muy productiva” y adelantando que habrá una nueva ronda de conversaciones “muy pronto”.
No obstante, el jefe de Estado estadounidense combinó el canal de diálogo con un duro ultimátum: “O llegamos a un acuerdo o todo terminará muy, muy rápido; se acabará tan rápido que te dará vueltas la cabeza”, aseveró ante los líderes del Golfo Pérsico. En otra comparecencia, sostuvo que Irán tiene “dos alternativas”: una opción “muy mala” o un entendimiento que “podría suponer algo grandioso para el país”.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar
El portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán, Hossein Mohebbi, aseguró que su país responderá con firmeza ante cualquier agresión estadounidense contra la montaña Pickaxe o cualquier otro punto de su geografía, declinando revelar la naturaleza de la respuesta por tratarse de “secretos militares”.
Por su parte, el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y el Cuartel General Central de Khatam Al Anbiya emitieron un comunicado conjunto en el que calificaron las amenazas de Washington como una herramienta de “propaganda interna” que evidencia el “estancamiento estratégico” de la Casa Blanca.
Antecedentes y observaciones del OIEA
La montaña Pickaxe, situada en las inmediaciones del complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz, se ha convertido en un punto crítico para la inteligencia estadounidense.
El pasado 10 de septiembre, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, señaló que existían “indicios” de trabajos de construcción alrededor de la zona, aunque aclaró que el organismo no disponía de información concreta sobre la naturaleza de las obras. Trump ya había amenazado en julio y a principios de septiembre con destruir la instalación si no se alcanzaba un acuerdo bilateral.













