
Tras el terremoto miles quedaron sin vivienda.
A 265 ascendió el número de muertes a causa del terremoto de magnitud 7,4 que se registró el lunes en Colombia, informó este miércoles el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, en el último reporte oficial.
En su pronunciamiento ante la prensa, detalló que hay 3.494 personas heridas y unas 25.872 familias afectadas, para un total 53.816 personas perjudicadas.
“Y el número de desaparecidos ha subido de manera alarmante a 496. Nuestros esfuerzos principales están concentrados en los desaparecidos”, manifestó De la Espriella.
Declaran la emergencia económica
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró este miércoles la emergencia económica para hacer frente a las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que afectó a 11 departamentos. “Una tragedia como esta nos obliga definitivamente a tomar medidas excepcionales para enfrentar esta crisis generada por la naturaleza”, afirmó desde el Palacio San Carlos, en Bogotá.
La medida permitirá al Gobierno emitir decretos con fuerza de ley sin pasar previamente por el Congreso, aunque estarán sujetos al control de la Corte Constitucional. De la Espriella adelantó además la creación del ‘Fondo Milagro’, destinado a canalizar recursos nacionales e internacionales para reconstruir infraestructura, y anunció medidas de reactivación económica en las zonas afectadas. Por el momento, el Ejecutivo no prevé establecer nuevos impuestos, recoge El Tiempo.
Situación de desastre
La noche del martes el jefe de Estado firmó un decreto que declara la situación de desastre de carácter nacional para mejorar las acciones de atención en las zonas más afectadas y en el resto del país.
Cali y Pereira sufren la situación más crítica, con estructuras colapsadas y personas atrapadas. Mientras, en Quibdó se reporta que hay personas heridas y afectaciones en edificaciones; y en Manizales hay daños estructurales en evaluación.
Desde el martes el país está en duelo nacional por decisión del mandatario colombiano, quien expresó su “profundo dolor por el fallecimiento de las personas”.