
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, habla con los periodistas en la embajada de Italia ante la Santa Sede, Roma, Italia, 17 de febrero de 2026.
La Santa Sede no participará en el Consejo de Paz creado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, “debido a su naturaleza particular, que evidentemente no es la de los demás Estados”, declaró este martes el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
El mandatario estadounidense invitó en enero al papa León XIV —primer papa estadounidense— a formar parte del consejo que inicialmente se estableció para controlar el alto el fuego y la reconstrucción de la Franja de Gaza, pero más tarde fue ampliado para abarcar la resolución de los conflictos mundiales en general.
Al mismo tiempo, el cardenal agregó que el Vaticano tiene en cuenta la decisión de Italia de participar en el Consejo de Paz de Trump en calidad de observador. Sin embargo, añadió que “hay algunos puntos que lo dejan a uno un tanto perplejo”. “Hay puntos críticos que necesitan ser explicados”, dijo.
“Sin embargo, para nosotros, hay algunas cuestiones críticas que necesitan ser resueltas”, agregó. En este sentido, Parolin expresó la “preocupación” de la Santa Sede de que “a nivel internacional sea sobre todo la ONU la que gestione estas situaciones de crisis”. “Este es uno de los puntos en los que hemos insistido”, reveló.
El Vaticano dispone de una amplia red de representaciones diplomáticas y cuenta con el estatus de observador permanente ante la ONU.
El 22 de enero, Trump firmó los estatutos de su Consejo de Paz que establecen el mandato del organismo sobre Gaza, de conformidad con la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Algunos medios indican que la iniciativa de Trump podría competir con Naciones Unidas.
EE.UU. había invitado a unos 60 países a la organización. Una serie de naciones, principalmente europeas, expresaron su escepticismo respecto a la propuesta del inquilino de la Casa Blanca. En concreto, se trata de Francia, Alemania, el Reino Unido y Noruega.
El presidente ruso, Vladímir Putin, agradeció a Trump la invitación al Consejo de Paz y encomendó al Ministerio de Relaciones Exteriores que estudie los documentos recibidos para dar una respuesta. Asimismo, indicó que Rusia está dispuesta a donar al organismo 1.000 millones de dólares de activos rusos, congelados en EE.UU. por decisión de la anterior Administración.