
Momento de la detención del pederasta del Fortnite en Málaga en 2021.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid ha confirmado una condena de 433 años de prisión para un pederasta con antecedentes de contacto con decenas de menores, en 2021, a través del videojuego Fortnite y consiguió que le mandaran imágenes sexuales.
A pesar de lo abultado de la condena, según a la legislación española, el reo no estará cumpliendo más de dos décadas de privación efectiva de la libertad, cuatro de los cuales ya ha pasado en prisión preventiva, de acuerdo a elDiario.es. Además, será expulsado del país a su Argentina natal, una vez cumplida la mayor parte de la condena.
El condenado, identificado como Aldo M.V., llevaba varias décadas afincado en Málaga cuando se produjo su detención, después de un registro de su casa en septiembre de 2021. La alarma la habían dado los padres de un niño, alertados por sospechas de que el pequeño mantenía una relación con un adulto a través de un videojuego.
Se confirma que al menos 25 niños fueron abusados
Según la sentencia, el hombre contactó con 25 niños menores de 12 años y logró que le suministraran imágenes íntimas y sexuales. Se ganaba su confianza jugando con ellos y dándoles dinero virtual de ese juego.
Otra de las estrategias del pederasta para captar a sus víctimas era comprarles ‘skins’, como se les conoce a los complementos para cambiar la apariencia de personajes del juego.
Aldo M.V. utilizaba videollamadas por Skype que grababa y de las que sacó cientos de pantallazos que almacenó. En el registro se encontraron esas imágenes y videos, tras la incautación de un ordenador, un teléfono móvil, varias memorias, una libreta y varios chupetes.

Foto de la Guardia Civil de España durante el traslado del condenado.
Ha sido condenado por medio centenar de delitos, entre los que se encuentran abusos sexuales, pornografía infantil y ‘grooming’, así como una agresión sexual que perpetró contra un menor aprovechando que había establecido contacto con su madre en una playa nudista.
Recurso rechazado
El TSJ de Madrid rechazó el recurso del pederasta, que argumentaba que no había pruebas contra él, que había sido condenado por los mismos hechos y que quería reducir las indemnizaciones a las víctimas.
Los magistrados alegaron que las pruebas eran incontestables, con numerosas imágenes de sus víctimas y él apareciendo en algunos de los videos, y que las indemnizaciones no eran excesivas. Asimismo, sostuvieron que el condenado no padece ningún trastorno ni tenía alteradas sus facultades.

Imagen de Fortnite. Gráfico FreePik
Multitud de antecedentes
El hombre ya había sido condenado con anterioridad por delitos relacionados con la pederastia. Así, en 2005, abusó de niños de su bloque de viviendas atrayéndoles a su casa para jugar a la consola. En la misma época aprovechó su puesto de entrenador de fútbol para abusar de menores.
El total de las condenas de aquel entonces sumaba más de 50 años de cárcel, aunque los tribunales dejaron el cumplimiento efectivo en un máximo de 12. Cuando salió en libertad, volvió a delinquir masivamente contra niños.