
Imagen ilustrativa de soldados trasladando a un herido.
Ebrahim Zolfaghari, portavoz del cuartel general Khatam al Anbiya de las Fuerzas Armadas de Irán, anunció el sábado bajas de más de 500 militares estadounidenses entre muertos y heridos.
“El Ejército agresor de Estados Unidos, debido a la poderosa ofensiva de las Fuerzas Armadas y a la destrucción de sus bases en la región, había huido y se había escondido fuera de sus bases”, afirmó Zolfaghari.
En las últimas horas fueron localizados dos de sus escondites, continuó el vocero militar. “En el primero se ocultaban más de 400 personas y en el segundo más de 100 personas en Dubái. Ambos lugares fueron identificados y atacados por misiles y drones de precisión de los valientes combatientes de la Fuerza Aeroespacial y de la Fuerza Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, lo que les causó bajas muy graves”, dijo.
Según el vocero, las ambulancias están trasladando a los muertos y heridos entre los comandantes y soldados estadounidenses.
Además, el portavoz lanzó una advertencia al presidente estadounidense, Donald Trump.
“Trump y los comandantes del Ejército estadounidense deben haber comprendido perfectamente que la región se convertirá en un cementerio para los soldados estadounidenses y que no tendrán más salida que rendirse ante la voluntad divina del heroico pueblo y de los valientes combatientes del islam”, declaró.
Al cabo de unas horas, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM, por sus siglas en inglés) refutó dicha información mediante un comunicado publicado en su cuenta de X. “Ningún militar estadounidense ha sido atacado en Dubái. El régimen iraní está difundiendo mentiras en redes sociales para ocultar que sus capacidades militares están claramente superadas y debilitadas”, reza el texto.