El Niño esta alterando el color del océano Pacífico a un “azul brillante”: NOAA

Imágenes del satélite PACE de la NASA muestran una severa disminución de microorganismos marinos provocada por el calentamiento de las aguas y el debilitamiento de los vientos alisios, amenazando la red trófica.

Imagen multiespectral del océano Pacífico captada por el satélite PACE de la NASA, donde se aprecia la alteración en los niveles de fitoplancton.

Nuevas observaciones satelitales procesadas por la NASA han revelado un fenómeno inédito en el océano Pacífico: la pérdida gradual de su habitual tonalidad verdosa para transformarse en un tono “azul brillante”. La anomalía coincide con la evolución del fenómeno climático de El Niño, el cual presenta un 83% de probabilidades de convertirse en el más intenso registrado desde 1950, de acuerdo con proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA).

A pesar del atractivo visual de las aguas azuladas, los especialistas advierten que este cambio de coloración representa el síntoma de una catástrofe biológica a gran escala. El color verde característico del Pacífico es producido por el fitoplancton, billones de microorganismos fotosintéticos que sostienen la base de la cadena alimentaria marina.

Colapso del fitoplancton por debilidad de los vientos alisios

El fitoplancton requiere aguas frías y cargadas de nutrientes para subsistir. Sin embargo, el fenómeno de El Niño ha provocado el debilitamiento de los vientos alisios, interrumpiendo las corrientes de afloramiento que impulsan el agua helada y nutritiva desde el fondo marino hacia la superficie.

La falta de nutrientes provocó la muerte masiva de estos microorganismos. Al desaparecer el pigmento verde que aportan a la columna de agua, el océano adquiere una tonalidad azul, desencadenando un efecto dominó que reduce la disponibilidad de alimento para peces, aves y mamíferos marinos por igual.

El Niño está cambiando el color de algunas zonas del océano Pacífico, según las imágenes de la NASA. (mdz)

Monitoreo en tiempo real mediante el satélite PACE

Es la primera vez que la comunidad científica logra registrar esta transformación en tiempo real y en alta definición. El seguimiento ha sido posible gracias al satélite PACE, plataforma espacial lanzada por la NASA en 2024 que cuenta con sensores hiperespectrales capaces de captar desde la luz ultravioleta hasta la infrarroja.

Investigadores como Matthew Kehrli han resaltado el hito tecnológico que representa verificar los modelos de datos directamente desde la órbita terrestre, al tiempo que advierten sobre las severas repercusiones ambientales que la reducción de la biomasa marina conlleva para el ecosistema global.

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