
Director general del OIEA, Rafael Grossi.
VIENA.- El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó este domingo que el reactor de agua pesada de Khondab, ubicado en el centro de Irán, quedó fuera de servicio tras sufrir daños graves en un reciente ataque.
Aunque la instalación no contenía material nuclear al momento del incidente, el OIEA indicó que los daños son de tal magnitud que impiden su funcionamiento actual, representando una pérdida significativa para la infraestructura nuclear iraní.
Imágenes satelitales y datos técnicos verificados por el organismo permitieron confirmar que la planta fue gravemente afectada. Las autoridades iraníes también reportaron daños en la planta de Ardakan, donde se procesa mineral de uranio para producir “torta amarilla”.
El ataque contra Khondab ocurrió el 27 de marzo, en el marco de la escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos. Semanas antes, el complejo de Natanz, principal centro de enriquecimiento de uranio, también había sido blanco de ataques.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, señaló que, a pesar de los daños a la infraestructura, Irán conserva conocimientos técnicos y capacidades científicas que no pueden ser eliminados mediante bombardeos.
“Lo que uno aprende no se puede desaprender. Irán ha acumulado conocimiento y capacidades a lo largo de los años”, afirmó Grossi.
El ataque se produce mientras Estados Unidos presentó a Irán un plan de paz de 15 puntos que exige, entre otras cosas, el desmantelamiento de instalaciones nucleares y la suspensión total del enriquecimiento de uranio, propuesta que Teherán ha rechazado.