
Los datos de 2025 marcan un punto de inflexión en la lucha contra la violencia criminal, aunque el sistema judicial y policial enfrenta críticas por casos de negligencia y desapariciones prolongadas. Imagen Magnific
Estados Unidos cerró el año 2025 con una caída de 9,7 % en la tasa de crímenes violentos, según las estimaciones nacionales publicadas por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y difundidas por Axios. Este descenso representa la mayor caída anual registrada desde 1936, año en que la oficina comenzó a realizar estos reportes, consolidando una tendencia a la baja que no se veía en casi un siglo.
El informe detalla que la reducción ha sido especialmente drástica en delitos de alto impacto. Los asesinatos y homicidios no negligentes bajaron un 18,1 %, seguidos muy de cerca por los robos con violencia, que disminuyeron un 18,5 %. Asimismo, otros crímenes de gravedad como las violaciones y las agresiones graves registraron descensos del 7,6 % y 7,2 %, respectivamente.
A pesar de estas cifras positivas en las estadísticas macro, la percepción de seguridad y la confianza institucional enfrentan desafíos por incidentes puntuales de gravedad. Mientras el senador Marco Rubio sostiene que el país sigue siendo “la única superpotencia mundial, el país más poderoso de la Tierra”, la actuación de las fuerzas del orden ha sido puesta bajo la lupa por sucesos como el de un “joven [que] muere esposado mientras la Policía le dice: ‘No creo que te hayan apuñalado, amigo'”.
A estos cuestionamientos se suman misterios sin resolver que han conmocionado a la opinión pública, como el caso en el que “hallan sin vida a una empleada nuclear de EE.UU. tras un año desaparecida misteriosamente”. Estos eventos contrastan con la mejora estadística y mantienen vivo el debate sobre si la reducción en la criminalidad común se traduce efectivamente en un sistema de protección ciudadana más justo y eficiente.