
Foto de la barrera flotante.
El Gobierno español comenzó la mañana de este sábado la instalación de una barrera de contención en el espigón del Tarajal, en Ceuta, con el objetivo de impedir nuevas entradas irregulares de migrantes tras la crisis registrada en los últimos días, según medios locales.
El principal elemento del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de entre 30 y 70 centímetros y una parte sumergida que alcanzará hasta un metro de profundidad.
El sistema se completará con una primera línea de boyas fondeadas facilitadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar “en todo momento” la protección de la barrera neumática y la vigilancia del dispositivo.
La medida se adopta después de la quiebra de la normalidad que para Ceuta ha supuesto la entrada masiva desde el jueves de decenas de miles de inmigrantes. Las Fuerzas de Seguridad del Estado calculan que alrededor de 69.500 migrantes han salido en las últimas 30 horas de Ceuta hacia Marruecos. Fuentes policiales indicaron a EFE que en estas cifras podrían incluirse migrantes que habían llegado a la ciudad autónoma en días anteriores e incluso otros que ayer habrían entrado y salido en más de una ocasión.
El Ejecutivo sostiene que la situación en Ceuta ha evolucionado favorablemente durante las últimas horas y asegura que las entradas irregulares se han detenido “en su totalidad”. Asimismo, señala que el retorno de migrantes hacia Marruecos se ha desarrollado “sin incidentes destacables”, mientras continúan las actuaciones para recuperar la normalidad en la ciudad autónoma tras la crisis migratoria.