Alonzo Lunsford, quien recibió siete disparos durante el ataque de 2009, considera adecuada la pena capital para el condenado, se pronuncia sobre la transmisión de la ejecución

Un sobreviviente del tiroteo masivo ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas, expresó su respaldo a la ejecución mediante pelotón de fusilamiento del exmayor y psiquiatra Nidal Malik Hasan, aunque manifestó su firme rechazo a que el procedimiento sea transmitido sin censura al público en general.
Alonzo Lunsford, quien sobrevivió tras recibir siete impactos de bala durante la masacre que dejó 13 muertos y 32 heridos, se pronunció sobre el fallo anunciado por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y aprobado por el presidente Donald Trump. La ejecución de Hasan, condenado a muerte en agosto de 2013, está programada para el próximo 3 de diciembre.
Rechazo a la transmisión sin censura y críticas a otros métodos
En declaraciones brindadas a la cadena BBC, Lunsford sostuvo que el fusilamiento constituye un método de ejecución apropiado para Hasan, argumentando que otras alternativas resultarían demasiado benévolas para la magnitud del crimen.
“La inyección letal sería hacerle un favor”, afirmó el sobreviviente, señalando que la cámara de gas también representaría un trato indulgente.
No obstante, Lunsford marcó una clara diferencia entre apoyar la modalidad de la pena de muerte y convertir el acto en un evento mediático. “No estoy de acuerdo con que se muestre todo el procedimiento sin censura al público en general”, enfatizó, rechazando que la ejecución se transforme en un espectáculo para el entretenimiento audiencia.
“Me hice el muerto”: el testimonio de la masacre
Al recordar los acontecimientos del 5 de noviembre de 2009, Lunsford relató cómo Hasan se levantó de su silla, saltó sobre un mostrador y comenzó a disparar contra las personas presentes en la instalación médica. Mientras intentaba alcanzar una salida trasera, el sobreviviente recibió un primer disparo por encima del ojo izquierdo y dos más en la espalda al buscar refugio bajo un escritorio. “En ese momento me hice el muerto”, rememoró.
Tras aprovechar un momento de distracción del atacante para ayudar a otro compañero herido y abandonar el edificio, Lunsford volvió a ser alcanzado por los disparos de Hasan desde atrás. Entre los recuerdos más traumáticos que aún lo acompañan, mencionó los instantes finales de una mujer embarazada que suplicó por su vida antes de ser abatida.
Un hito en la justicia militar estadounidense
La ejecución fijada para el 3 de diciembre representará la primera ejecución militar en Estados Unidos desde abril de 1961. Asimismo, constituirá la primera ocasión desde 1945 en que las Fuerzas Armadas estadounidenses recurran a un pelotón de fusilamiento para aplicar la pena de muerte.













