El Departamento de Conservación del estado emite un aviso urgente coincidiendo con el pico estacional de los jejenes transmisores de los virus EHDV y BTV.

El Departamento de Conservación de Misuri ha lanzado una alerta epidemiológica dirigida a residentes, cazadores y propietarios rurales para que informen sobre el hallazgo de ciervos enfermos o fallecidos. La medida busca detectar y monitorear la propagación de la enfermedad hemorrágica, un grave cuadro viral transmitido por insectos que puede provocar la muerte de los ejemplares en cuestión de pocos días.
El comunicado oficial, difundido el pasado 4 de septiembre, coincide con la época del año de mayor actividad de los jejenes, insectos vectores que transmiten los agentes patógenos entre la fauna de la región.
Virus involucrados y mecanismos de contagio
La enfermedad hemorrágica comprende las infecciones provocadas por dos virus emparentados: el virus de la enfermedad hemorrágica epizoótica (EHDV) y el virus de la lengua azul (BTV). Ambos agentes son inoculados a través de la picadura de dípteros del género Culicoides y no se contagian de manera directa de un ciervo a otro.
Mientras que el EHDV suele estar asociado con mayor frecuencia a brotes graves en ciervos de cola blanca, el BTV presenta un espectro de infección más amplio que puede afectar a distintos rumiantes silvestres y domésticos —como bovinos, ovinos, ciervos y alces—, según reportes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Cuadro clínico y la importancia del reporte comunitario
El Servicio de Parques Nacionales de EE.UU. señala que el periodo de incubación de la EHD se ubica habitualmente entre los 5 y 10 días, aunque el desenlace posterior puede ocurrir a gran velocidad. La evolución de los síntomas depende de factores como la especie afectada, la variante del virus y el sistema inmunitario de cada animal.
La vigilancia activa de la población resulta clave debido a que muchos ciervos perecen rápidamente sin exhibir signos clínicos evidentes. Por ello, el registro de animales hallados sin vida aporta datos fundamentales a las autoridades biológicas para seguir la evolución epidemiológica y medir el impacto real de un eventual brote.
¿Cómo se transmite la infección?
A diferencia de otras afecciones virales, la enfermedad hemorrágica no se transmite de forma contagiosa de animal a animal. Tanto el Departamento de Conservación de Misuri como el USDA precisan que el contacto directo entre dos ejemplares no basta para propagar la infección, ya que el ciclo requiere obligatoriamente la intervención de un insecto vector.
La transmisión depende en su totalidad de pequeños dípteros hematófagos del género Culicoides, conocidos habitualmente como jejenes picadores. Estos insectos adquieren el virus al alimentarse de la sangre de un rumiante infectado y lo trasladan a otros animales a través de picaduras posteriores. Esta dinámica aplica tanto para el virus de la enfermedad hemorrágica epizoótica (EHDV) —asociado con frecuencia al ciervo de cola blanca— como para el virus de la lengua azul (BTV), que afecta a bovinos, ovinos, ciervos y alces.













