El Departamento de Servicios Administrativos de Iowa se oponía al concurso de disfraces del evento, en el que debería participar Krampus, un monstruo mitad cabra, mitad demonio que castiga a los niños que se portan mal en Navidad.

La organización internacional Templo Satánico (TST, por sus siglas en inglés) recibió el 2 de noviembre el permiso para llevar a cabo un evento en el Capitolio del estado de Iowa, EE.UU., informó la entidad. El evento debe celebrarse el 12 de diciembre.
El TST fue fundado en 2012 por un grupo de graduados de la Universidad de Harvard. La entidad tiene congregaciones en todo el mundo y destaca como sus objetivos “fomentar la benevolencia y la empatía, rechazar la autoridad tiránica, defender el sentido común práctico, oponerse a la injusticia y emprender actividades nobles”.
Desde 2024 en Rusia, el TST fue declarado organización indeseable en el país por promover una ideología ocultista y utilizar símbolos satánicos “para desacreditar los valores espirituales y morales tradicionales”.
La organización había solicitado celebrar una reunión en la rotonda del Capitolio durante los últimos tres años, pero su petición fue rechazada cada vez. El Departamento de Servicios Administrativos de Iowa se oponía al concurso de disfraces del evento, en el que debería participar Krampus, un monstruo mitad cabra, mitad demonio que castiga a los niños que se portan mal en Navidad. Se cree que se origina en el folclore alemán. Las autoridades explicaron su posición argumentando que Krampus dañaría a los niños.
No obstante, tras el proceso judicial, la jueza principal del Tribunal de Distrito de EE.UU., Stephanie Rose, dictó una medida cautelar. Según determinó, era probable que la organización tuviera éxito en su demanda, en la que se denunciaba la violación de sus derechos a la libertad de expresión, recogidos en la Primera Enmienda de la Constitución. La jueza ordenó que el departamento aprobara la solicitud para llevar a cabo el evento en un plazo de siete días.
En cuanto a Krampus, el fallo dictaminó que la exclusión de Krampus y, en cambio, el permiso de otras decoraciones relacionadas con fiestas religiosas, “se centra en una perspectiva de la festividad más que en la festividad en sí misma”.
A su vez, Matt Kezhaya, asesor jurídico del Templo Satánico, afirmó que la celebración planeada “siempre será un evento apto para toda la familia”.













