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Un solo centro de datos de Namecheap deja offline a millones de sitios web

Una falla eléctrica y el colapso de la refrigeración obligaron a un apagado preventivo que afectó a cientos de miles de sitios web y 1,4 millones de correos durante casi un día

Por Redaccion Central

Imagen de un datacenter. Foto Magnific

El 13 de agosto de 2026, millones de usuarios de internet se encontraron de golpe sin acceso a sus páginas y correos. Namecheap, uno de los mayores registradores de dominios y proveedores de hosting, sufrió una interrupción masiva originada en su centro de datos de Phoenix. Lo que comenzó como un problema de energía terminó converténdose en una cascada de fallos que dejó offline a más de 24 millones de dominios, cientos de miles de sitios alojados y 1,4 millones de casillas de correo privadas.

El origen del problema estuvo en un clásico punto único de falla. Aunque la empresa tiene infraestructura en varios países, el sistema central de identidad —la base de datos que autentica usuarios, gestiona las API y controla el enrutamiento DNS— está concentrado en Phoenix. Cuando ese edificio perdió energía, toda la red global dejó de responder. Incluso el propio sitio de Namecheap, el panel de clientes y el chat de soporte quedaron inaccesibles, lo que impidió que los afectados pudieran reportar el problema o recibir ayuda.

Cómo se desencadenó el desastre

Todo partió de una anomalía eléctrica que dejó sin corriente los sistemas de refrigeración industrial. Phoenix atravesaba días de calor extremo y tormentas monzónicas que presionaban la red eléctrica. Sin los chillers funcionando, el edificio —un bloque cerrado y sin ventanas— se calentó con rapidez. Cada rack de servidores genera entre 30 y 50 kilovatios de calor. En cuestión de minutos las temperaturas alcanzaron niveles críticos.

Para evitar que el hardware sufriera daños irreversibles, los técnicos de Namecheap tomaron la decisión de apagar preventivamente los servidores. Aunque los generadores de respaldo podían suministrar electricidad, sin refrigeración era imposible mantener los equipos en marcha de forma segura. La recuperación exigió estabilizar primero la red eléctrica, reiniciar los sistemas de enfriamiento, comprobar que el aire frío circulaba correctamente y recién después ir levantando los clústeres de bases de datos uno por uno.

Qué se vio afectado

  • Más de 24 millones de dominios dejaron de resolver correctamente porque los servidores DNS estaban caídos.
  • Cientos de miles de sitios en hosting compartido, VPS y plataformas como EasyWP devolvieron errores 503 o simplemente no cargaron.
  • 1,4 millones de casillas de correo empresariales quedaron inoperativas.

Entre los dominios y plataformas impactados figuran ELLE Magazine, AZLyrics, ZeroGPT, Typeface AI y parte de la infraestructura digital de Hyundai USA. Incluso sitios alojados en AWS o Shopify resultaron inaccesibles si utilizaban nameservers de Namecheap, ya que el fallo se produjo en el nivel de resolución DNS.

Mantenimiento programado y la “tormenta perfecta”

Namecheap tenía previsto un mantenimiento de software menor ese mismo día, con una ventana estimada de apenas 10 minutos en algunos nodos de hosting compartido. Esas tareas no tenían relación directa con el corte de energía. Sin embargo, la coincidencia generó confusión: cuando un servidor se apaga en medio de una actualización, los archivos pueden corromperse y las herramientas de monitoreo se desorientan, lo que complica el diagnóstico y retrasa la respuesta.

Los datos de los clientes

La empresa aseguró que no hubo pérdida de información. Se trató de un problema de acceso, no de borrado. Los archivos, bases de datos y correos están almacenados en discos SSD que conservan los datos sin necesidad de electricidad. Además, Namecheap mantiene copias de seguridad en clústeres separados.

El único riesgo real eran las transacciones que estaban en curso en el momento exacto del corte: una subida de archivo, una actualización de base de datos o el guardado de un post podían quedar incompletos. Los servidores de correo externos (Gmail, Outlook y similares) retuvieron los mensajes entrantes durante 48 a 72 horas y los entregaron automáticamente cuando los sistemas volvieron a estar operativos.

Recuperación gradual

A partir de la tarde del 13 de agosto, los ingenieros iniciaron un restablecimiento por fases. Primero se reactivó el hardware de red, los routers virtuales y los balanceadores de carga. Luego volvió a estar disponible el sitio principal y el panel de clientes. Después se estabilizaron las bases de datos centrales y las plataformas de virtualización.

El CEO de Namecheap, Hillan Klein, confirmó que se instalaron equipos de refrigeración temporales para bajar la temperatura de las salas. Una vez controlado el calor, se fueron levantando de forma progresiva los servidores de hosting (compartido, VPS y dedicados) y los sistemas de correo. Como la recuperación no fue simultánea, cada sitio y cada casilla de correo tardó un tiempo distinto en volver, según el clúster en el que estuviera ubicado.

El episodio deja en evidencia lo frágil que puede ser la infraestructura de internet: un solo incidente físico en un centro de datos es capaz de paralizar millones de sitios, negocios y comunicaciones en todo el mundo.

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