Pensilvania se convierte en el epicentro con más de mil contagios mientras Nueva York declara la emergencia sanitaria ante la caída sostenida de la cobertura de vacunación infantil.

El brote de sarampión en los Estados Unidos superó los 4.000 contagios en lo que va de 2026, convirtiéndose en el mayor registro de infecciones en el país desde principios de la década de 1990, de acuerdo con el seguimiento de datos realizado por la cadena NBC News. La rápida expansión del virus coincide con una disminución sostenida en las tasas de inmunización infantil en diversas regiones.
Hasta el 1 de octubre, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mantenían un registro oficial de 3.887 casos confirmados, cifra que fue posteriormente superada por las actualizaciones de los departamentos de salud locales. El total acumulado en 2026 deja atrás los 2.289 casos contabilizados durante todo 2025. El avance ininterrumpido de la transmisión durante más de un año pone en riesgo el estatus de enfermedad eliminada que Estados Unidos ostenta oficialmente desde el año 2000.
Pensilvania: epicentro con más de 1.000 casos y seis fallecimientos
El foco más severo del país se concentra en Pensilvania, donde las autoridades sanitarias estatales reportaron 1.004 personas contagiadas en 39 condados, 198 hospitalizaciones y seis muertes vinculadas a la enfermedad. En el balance federal, los CDC mantienen confirmados dos decesos a la espera de validar los registros estatales adicionales.
Esta es la primera vez que un estado supera los 1.000 contagios de sarampión desde la epidemia de Filadelfia en 1991, cuando se registraron 1.400 casos y nueve fallecimientos. La cadena de transmisión actual en Pensilvania comenzó a finales de abril en comunidades con bajas tasas de vacunación. En respuesta, los equipos de salud aplicaron más de 5.700 dosis de la vacuna triple vírica en las zonas afectadas y superaron las 53.000 aplicaciones en septiembre, más del doble del promedio habitual para ese mes.
Emergencia sanitaria en Nueva York y dispersión nacional
Ante el repunte del virus, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó el pasado 5 de octubre una orden ejecutiva declarando la emergencia sanitaria estatal. La medida se adoptó tras detectarse 108 contagios en 18 condados rurales con baja cobertura. La orden faculta a paramédicos, farmacéuticos y parteras a administrar la vacuna contra el sarampión, además de permitir que el personal de enfermería ordene pruebas diagnósticas de forma directa.
La transmisión del virus se extiende ya por 47 jurisdicciones, incluyendo la ciudad de Nueva York y el Distrito de Columbia. A comienzos de año, el brote principal se localizaba en Carolina del Sur con más de 600 casos, foco que fue dado por controlado en el mes de abril.













