El Servicio Meteorológico Nacional prevé que el pico de riesgo ocurra el domingo 11 de octubre, afectando con mayor severidad a Long Beach, la isla Catalina y la franja entre Malibú y Ventura.

El sur de California afrontará este domingo 11 de octubre un complejo episodio meteorológico y marítimo originado por la combinación del oleaje generado por el huracán Rachel, mareas altas astronómicas y la presencia de una onda Kelvin vinculada al fenómeno de El Niño.
Aunque Rachel se desplazaba el pasado miércoles por el Pacífico oriental como un huracán de categoría 1, los pronósticos del Centro Nacional de Huracanes indican que se debilitará progresivamente a medida que avance hacia el norte. Si bien la probabilidad de que impacte directamente con fuerza de tormenta tropical es muy baja, los remanentes del ciclón aportarán abundante humedad, fuerte oleaje y condiciones que agravarán el impacto en el litoral.
Sectores más vulnerables y riesgo de erosión
De acuerdo con las predicciones del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) de la oficina de Oxnard, recogidas por el diario Los Angeles Times, los sectores expuestos hacia el sur registrarán la mayor vulnerabilidad frente a las marejadas.
Entre los puntos bajo máxima alerta destacan la península de Long Beach, la isla Catalina y la franja costera comprendida entre Malibú y Ventura. En estas áreas, el agua puede avanzar sobre zonas bajas próximas a la costa durante las horas de pleamar.
El meteorólogo del NWS, Ryan Kittell, advirtió que diversas playas de la región llegan a este evento con una importante pérdida de arena debido a episodios previos de fuerte oleaje. “Parece bastante probable que tengamos otra ronda de erosión importante, especialmente durante el domingo”, señaló Kittell, destacando que la reducción de las playas aumenta la fragilidad de los sectores golpeados recientemente.
Antecedentes y proyección de daños
El pronóstico contempla la posibilidad de daños aislados en infraestructuras costeras, aunque las autoridades estiman que el impacto podría ser de menor gravedad que el registrado durante el fin de semana del Día del Trabajo, cuando el oleaje derivado del huracán Marie causó desperfectos en viviendas de Malibú, Long Beach y Dana Point.













