Manifestantes que fueron expulsados y despojados de sus hogares han recorrido las calles para implorar la intervención del ejército salvadoreño y exigir la erradicación total de las facciones delictivas que asolan el territorio insular

El día viernes 6 de octubre, se contaban en miles y miles de ciudadanos en Haití que salieron a las calles para manifestar su respaldo a la intervención militar de El Salvador y exigir que surja una ofensiva total contra las bandas armadas que tienen el control de la capital. Partidos de izquierda intentan opacar el logro de Bukele al señalarlo de “intervencionista”, al igual que las ONG’s y otras organizaciones que se atribuyen a la defensa de DDHH.
Las concentraciones, que se reportan en Puerto Príncipe y en ciudades del interior como Jérémie y Belladère, han reflejado la desesperación de una sociedad asfixiada por el crimen organizado, mientras las fuerzas salvadoreñas se mantienen con las labores para ubicar a cuatro militares que se encuentran desaparecidos desde mediados de octubre.
Algarabías en las calles y avenidas en Haiti agradecen a Bukele la destrucción de las pandillas…
En cánticos y danzas al ritmo de las bandas de Rara en Jérémie, la multitud coreó: “Rele Bukele pou mwen, m ap mouri” (“Llamen a Bukele por mí, me estoy muriendo”), con la advertencia de que la población quedará desamparada si las tropas detienen su avance. En la capital, entre pancartas que rezaban “Bukele, el pueblo haitiano le estará agradecido”, los manifestantes entonaron al unísono: “Lè yo wè Bukele, kè yo sote” (“Cuando ven a Bukele, se asustan”).
“Bukele, Haití le pertenece. Si no acelera las operaciones, moriremos. Debe seguir hasta erradicar a las bandas, hasta destruir a esos malvados que han matado a nuestros hijos, matan a nuestros maridos”, exclamó otra mujer que reside en un asentamiento precario tras sufrir el incendio intencional de su vivienda en agosto de 2023.
El respaldo popular en las calles esta conectado directamente con el origen de la misión militar extranjera. La incursión del ejército salvadoreño en el país caribeño comenzó tras el ataque armado ocurrido el 18 de octubre de 2026 en el sector de Santo, dentro del distrito de Croix-des-Bouquets.
¡Qué alegría ver a nuestros hermanos haitianos celebrar! 🇭🇹🎉 Cada pueblo merece sonreír, disfrutar sus calles y vivir sin miedo.
Si los salvadoreños somos felices, ustedes también lo serán, hermanos haitianos, viviendo en paz y libertad. 🇸🇻🤝🇭🇹
Que esta alegría sea el inicio de días mejores. ¡Dios bendiga a Haití! 🙏
— Blankyross 33:3 🌸🌷 (@Blankyross1) November 4, 2026
En ese punto, organizaciones armadas emboscaron un convoy de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una estructura que cuenta con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En el ataque desaparecieron cuatro aerotécnicos centroamericanos, lo que motivó el desembarco de más de 2,000 efectivos equipados con vehículos blindados y soporte aéreo por orden de San Salvador; una presencia bélica que los manifestantes haitianos no perciben como una intromisión, sino como la única fuerza capaz de confrontar a las bandas y devolverles la seguridad perdida en sus comunidades.













