
Imagen satelital del estrecho de Ormuz.
WASHINGTON.- La Casa Blanca exigió este miércoles la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho de Ormuz, incluyendo la eliminación total de cualquier tipo de peaje para el paso de embarcaciones, como condición previa para avanzar en las negociaciones con Irán.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, declaró en rueda de prensa que el presidente Donald Trump mantiene esta exigencia como prioridad. “Lo que se dice públicamente es diferente de lo que se nos transmite en privado”, señaló, al tiempo que aseguró que se ha detectado “un aumento en el tráfico hoy” en la zona.
Leavitt confirmó que la delegación estadounidense viajará a Islamabad este sábado para iniciar conversaciones directas con Irán. En la lista de prioridades se encuentran la apertura total del estrecho y la entrega del uranio enriquecido iraní.
La vocera destacó que, tras 38 días de la Operación Furia Épica, Estados Unidos ha “logrado y superado” sus principales objetivos militares: la marina y la fuerza aérea iraníes han sido destruidas, y la capacidad militar y nuclear de Irán ha sido “retrasada por años”.
Respecto a la moralidad de la postura estadounidense, Leavitt defendió la legitimidad de las amenazas de Trump, argumentando que la firmeza militar fue clave para obligar a Irán a aceptar la apertura del estrecho y a presentar una propuesta “más razonable” de negociación.
El primer plan de 10 puntos presentado por Irán fue rechazado por la administración Trump por considerarlo “inaceptable”. Posteriormente, se recibió una base de negociación “más realista”, según la portavoz.
Leavitt también reconoció que la situación en Irán sigue siendo “frágil” y que las comunicaciones son “difíciles”. El periodo de negociaciones se extenderá por dos semanas, siempre que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y sin restricciones.