
Una infestación del gusano barrenador del Nuevo Mundo, cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente, fue detectada en los estados de Texas y Nuevo México.
Según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos citadas por Bloomberg, un brote similar al registrado en 1976 —cuando la mosca infectó a 1,8 millones de cabezas de ganado vacuno y ovino en Texas— le costaría a los productores locales 732 millones de dólares al año y provocaría una pérdida de 1.800 millones de dólares para la economía del estado.













