
El misil antibuque Tipo 12 de la Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón exhibido en la base Camp Amami, en la prefectura de Kagoshima, el 8 de septiembre de 2022.
Japón desplegó misiles de largo alcance en las bases de Camp Kengun, en la prefectura de Kumamoto, y de Camp Fuji, en la prefectura de Shizuoka, para reforzar su disuasión ante las crecientes tensiones con China, informó este martes Kyodo.
El Ministerio de Defensa japonés señaló que en Camp Kengun se instalaron versiones mejoradas del misil antibuque Tipo-12, con un alcance cercano a los 1.000 km, mientras que en Camp Fuji se colocaron proyectiles hipersónicos planeadores con varios cientos de kilómetros de autonomía. Este armamento permitirá a Tokio atacar bases enemigas a mayor distancia, marcando un giro respecto a su política defensiva posterior a la Segunda Guerra Mundial.
La medida ha generado rechazo entre residentes cercanos a Camp Kengun, a quienes preocupa que Kumamoto se convierta en un objetivo de ataque en caso de conflicto. Según AP, Japón prevé ampliar el despliegue de estos sistemas —incluidos los Tipo-12 mejorados y los HGV— a otras zonas como Hokkaido y Miyazaki para marzo de 2028. Además, planea incorporar este año misiles de crucero Tomahawk en el destructor JS Chokai y, más adelante, en otros buques.
Tensiones entre Japón y China
El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, informó la semana pasada sobre la creación de una nueva oficina enfocada en analizar las actividades de China en la región del Pacífico. Esta decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países, que se han agravado desde las declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en noviembre del año pasado, cuando señaló que una eventual acción militar china contra Taiwán podría desencadenar una respuesta armada por parte de su país.