
El problema que menciona EEUU, es que la plataforma de Brasil no pagan aranceles que le imponen a Visa y Mastercard. Foto Magnific
“El Pix es nuestro. Es de Brasil y del pueblo brasileño”, escribió el mandatario en sus redes para defender la plataforma lanzada en 2020. El sistema, que ya supera los 170 millones de usuarios, permite transacciones en tiempo real y sin comisiones, lo que ha despertado las alarmas de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR).
La agencia federal estadounidense ha calificado las prácticas brasileñas como “irrazonables” y ha amenazado con imponer un arancel del 25 % a ciertos servicios digitales antes del 15 de julio.
El factor Trump y la “traición” interna
El conflicto ha tomado un matiz más agresivo tras conocerse que Donald Trump busca un “jaque” para eliminar al principal competidor de Visa y Mastercard en Brasil. Según los alegatos de Washington, Brasil ha “perjudicado injustamente a las empresas estadounidenses” al favorecer su sistema nacional, cuyas bajas comisiones para comercios impactan directamente en el modelo de negocio de las tarjetas de crédito tradicionales.
En un giro político reciente, el presidente Lula no solo ha apuntado hacia el exterior, sino que ha denunciado complicidad interna. El mandatario calificó de “traidores” a los hijos del expresidente Jair Bolsonaro, vinculándolos con el apoyo al nuevo arancel propuesto en EE.UU. contra los intereses de Brasil.
Esta pugna ocurre mientras Brasil impulsa el “Pix International”, una herramienta que se alinea con el debate de los países del BRICS para reducir la hegemonía del dólar en las transacciones globales.
Lo que alega los EE.UU.
En un comunicado de prensa, la agencia federal estadounidense sostuvo que ciertos actos, políticas y prácticas de Brasil relacionados con el comercio digital y los servicios de pago electrónico son “irrazonables” y “obstaculizan o restringen el comercio estadounidense”.
Asimismo, expresó su rechazo a la imposición de “aranceles preferenciales injustos”; clamó por la aplicación de la ley anticorrupción; la protección de la propiedad intelectual y el acceso al mercado del etanol, entre otros.
Frente a esta situación, el Gobierno estadounidense ha puesto como fecha tope “legal” el próximo 15 de julio, para “tomar medidas al respecto”.
Según los alegatos estadounidenses, Brasil habría “perjudicado injustamente a las empresas estadounidenses que participan en servicios de pago electrónico de la competencia, incluso mediante políticas que favorecen a su empresa líder nacional”.
Washington anunció esta medida con base en la sección 301 (b) de la Ley de Comercio, que otorga al mandatario la potestad de sancionar las prácticas comerciales extranjeras que considera injustas.
Una plataforma en la mira
A diferencia de los sistemas estadounidenses, las operaciones de Pix son gratuitas para personas físicas, lo que lo consolidó rápidamente como el medio de pago más utilizado en el país. Ante la presión de la Casa Blanca por proteger la propiedad intelectual y el acceso a mercados como el del etanol, Brasil ha mantenido su campaña de soberanía tecnológica bajo la consigna: “El Pix es nuestro, my friend”.