
El mandatario Donald Trump canceló sus planes personales del fin de semana de Memorial Day para permanecer en la Casa Blanca y tomar una decisión definitiva sobre la reanudación de los ataques contra Irán.
WASHINGTON – En un momento de máxima incertidumbre para la estabilidad global, el presidente Donald Trump ha declarado este sábado que existe una posibilidad de “50/50” de alcanzar un acuerdo de paz con Irán o, por el contrario, reanudar las hostilidades para hacerlos “volar por los aires”.
En declaraciones exclusivas a Axios, el mandatario estadounidense fue tajante sobre las opciones en la mesa: “Creo que ocurrirá una de estas dos cosas: o les golpeo más fuerte de lo que jamás han sido golpeados, o vamos a firmar un acuerdo que sea bueno”.
Las condiciones de Washington y la mesa de negociación
Trump ha dejado claro que no cederá en los puntos que considera vitales para la seguridad nacional de Estados Unidos y sus aliados. Insistió en que cualquier pacto debe abordar de manera definitiva la cuestión del enriquecimiento de uranio y el destino de las reservas actuales de la República Islámica.
Para evaluar la última oferta enviada por Teherán, el presidente anunció reuniones clave durante esta misma jornada con sus negociadores de confianza, Steve Witkoff y Jared Kushner. Además, se ha planteado la posibilidad de que el vicepresidente J.D. Vance se una a estas deliberaciones críticas. Según fuentes de la Casa Blanca, se espera que Trump tome una decisión final sobre el reinicio de la guerra probablemente antes del domingo.
Una tregua frágil bajo “soporte vital”
Aunque los casi 40 días de intensas hostilidades que marcaron el inicio de 2026 cesaron el 7 de abril con una tregua, la situación actual se describe como de extrema volatilidad. Las tensiones se han mantenido debido al fracaso de las rondas previas de negociaciones y a un persistente bloqueo naval mutuo en el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo, escenario que ha provocado una crisis energética mundial sin precedentes.
Mientras Washington mantiene la amenaza de nuevos ataques aéreos contra sectores energéticos y sitios de misiles, Irán ha respondido con una retórica igualmente desafiante. El principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que sus fuerzas armadas han aprovechado las seis semanas de cese al fuego para reconstruirse y están listas para responder de forma “aplastante y amarga” ante cualquier nueva agresión.
Beijing como último recurso diplomático
Ante el estancamiento de las conversaciones directas, el epicentro de la diplomacia se ha desplazado de Teherán a Beijing. Mientras el jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, realiza gestiones de último minuto en la capital iraní, el primer ministro paquistaní se encuentra en China buscando el respaldo de la potencia asiática para evitar una escalada total.
El mundo permanece atento a las próximas horas. Informes de inteligencia indican que Irán ha recuperado el acceso al 90% de sus instalaciones subterráneas de misiles que habían sido dañadas por ataques previos, lo que aumenta el riesgo de que cualquier reanudación de la guerra sea significativamente más devastadora que la fase inicial del conflicto.